El fútbol presenta una elevada incidencia de lesiones, especialmente en las extremidades inferiores. El tobillo, el pie, la rodilla y el muslo se encuentran entre las zonas más afectadas, por lo que los programas de calentamiento y prevención tienen un papel importante dentro de la preparación de los jugadores.

El protocolo FIFA 11+ es uno de los programas preventivos más utilizados en fútbol. Incluye ejercicios de carrera, fuerza, equilibrio, estabilidad, agilidad y pliometría, y tiene una duración aproximada de entre 20 y 25 minutos. Su objetivo principal es reducir el riesgo de lesión mediante adaptaciones neuromusculares generadas con su práctica continuada.

¿Qué se analizó en este estudio?

El estudio evaluó los efectos inmediatos de una única sesión del calentamiento FIFA 11+ sobre diferentes propiedades mecánicas y fisiológicas del pie y el tobillo.

Participaron 120 futbolistas amateurs, 60 hombres y 60 mujeres, procedentes de 14 equipos. Antes y después del calentamiento se analizaron aspectos como:

  • La rigidez y las propiedades mecánicas de la fascia plantar, el tendón de Aquiles y diferentes músculos de la pierna.
  • La oxigenación muscular.
  • La temperatura de la piel.
  • La movilidad del tobillo.
  • La fuerza de los músculos flexores de los dedos.
  • El salto vertical.
  • La velocidad de golpeo del balón.
  • La capacidad para cambiar de dirección.

Principales resultados

Los resultados mostraron que una única sesión del FIFA 11+ no produjo cambios significativos en la mayoría de las variables analizadas.

No se observaron mejoras relevantes en la movilidad del tobillo, la fuerza del pie, la oxigenación muscular, la temperatura de los tejidos ni las propiedades mecánicas del tendón de Aquiles y de los músculos evaluados.

Tampoco se registraron cambios significativos en acciones relacionadas con el rendimiento futbolístico, como el salto vertical, la velocidad de golpeo o los cambios de dirección.

La única modificación estadísticamente significativa apareció en una propiedad mecánica de la fascia plantar. Este resultado podría estar relacionado con algunos ejercicios del programa que mantienen los dedos en dorsiflexión o exigen estabilidad sobre una sola pierna.

Los efectos fueron similares en hombres y mujeres.

¿Qué implicaciones tienen estos resultados?

Los resultados no cuestionan la utilidad del FIFA 11+ como programa preventivo aplicado de manera continuada. Su eficacia se basa principalmente en las adaptaciones producidas durante varias semanas, no necesariamente en una mejora inmediata tras una única sesión.

Sin embargo, el protocolo podría no generar por sí solo un estímulo suficientemente intenso o específico para activar de forma aguda las estructuras del pie y el tobillo antes de un entrenamiento o partido.

Por este motivo, cuando se busca una preparación inmediata de estas zonas, puede ser recomendable complementar el FIFA 11+ con ejercicios más específicos, como carreras de mayor intensidad, ejercicios pliométricos, contracciones isométricas o tareas dirigidas a la musculatura del pie y el tobillo.

En conclusión, el FIFA 11+ continúa siendo una herramienta de prevención relevante, pero puede necesitar adaptaciones o ejercicios complementarios cuando el objetivo es conseguir una activación inmediata y específica de las estructuras distales de la extremidad inferior.

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