El calentamiento es una parte esencial de la preparación física en el fútbol. Su función no es solo preparar al deportista para el esfuerzo, sino también mejorar la activación muscular y ayudar a reducir el riesgo de lesión. Dentro de los protocolos más utilizados destaca el FIFA 11+, una rutina diseñada para mejorar la respuesta neuromuscular y prevenir lesiones en las extremidades inferiores.
Un estudio reciente analizó los efectos inmediatos de este calentamiento sobre la temperatura de la piel en futbolistas amateurs. Para ello se utilizó termografía infrarroja, una técnica no invasiva que permite observar cómo responde térmicamente el cuerpo tras el ejercicio y detectar cambios en distintas zonas anatómicas.
La investigación contó con 120 jugadores amateurs, 60 hombres y 60 mujeres. A todos se les tomaron imágenes térmicas de la pierna dominante antes y después de realizar el protocolo FIFA 11+. Se estudiaron diferentes regiones del muslo, la pierna, el tobillo, el tendón de Aquiles, el tendón rotuliano y la planta del pie.
Los resultados mostraron que el calentamiento no genera una respuesta térmica uniforme en toda la extremidad inferior. Tras completar el FIFA 11+, la temperatura de la piel disminuyó en la mayoría de las zonas musculares proximales, especialmente en los cuádriceps, los aductores y la parte posterior del muslo. En las mujeres, estos descensos fueron más marcados, con reducciones aproximadas de entre 1,9 y 2,4 °C. En los hombres, la bajada fue más moderada, entre 0,7 y 1,2 °C.
Esta disminución de temperatura superficial no debe interpretarse como una falta de activación. Según los autores, podría explicarse por una respuesta vasoconstrictora transitoria de la piel, que reduce el flujo sanguíneo superficial mientras el organismo prioriza el aporte de oxígeno y nutrientes a los músculos activos más profundos.
Por el contrario, algunas zonas distales mostraron un comportamiento opuesto. El arco plantar anterior presentó un aumento claro de temperatura, de aproximadamente 2,6 °C en mujeres y 2,1 °C en hombres. Este incremento puede estar relacionado con la carga mecánica que soporta el pie, la activación de su musculatura y la función termorreguladora de la planta.
También se observaron diferencias entre hombres y mujeres. Los hombres mostraron temperaturas absolutas más altas en general, mientras que las mujeres presentaron cambios relativos más acusados tras el calentamiento. Además, el tendón de Aquiles respondió de forma distinta según el sexo: en mujeres se registró una ligera disminución térmica y en hombres un pequeño aumento.
Este trabajo confirma que la termografía infrarroja puede ser una herramienta útil para monitorizar de forma individualizada los efectos del calentamiento. Su capacidad para detectar respuestas específicas según la zona corporal y el sexo puede ayudar a entrenadores y profesionales de la salud a ajustar mejor las rutinas previas al entrenamiento o a la competición.
En conclusión, el FIFA 11+ provoca cambios térmicos inmediatos diferentes según la región anatómica analizada. La temperatura baja en gran parte de la musculatura proximal y aumenta en áreas distales como el pie. Estos hallazgos refuerzan la importancia de individualizar el calentamiento y de considerar la termografía como una herramienta complementaria para optimizar la preparación física y reducir el riesgo de lesión.
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